Museo Chileno de Arte Precolombino
 

El encuentro > Centro

1 2 3 4
Representación de indígenas de los valles centrales.

Conquistados por los valles de Chile Central

Portando la Virgen de Nuestra Señora del Socorro, Pedro de Valdivia salió del Cusco con permiso de conquistar y poblar las provincias de Chili, nombre de un valle de Chile central y vocablo asociado a una condición del territorio, el del frío. La expedición se dirigió al valle de Arequipa, en el sur de Perú, y atravesó Tarapacá y Atacama, marchando por el Despoblado hasta el valle de Copiapó, donde toma la otrora ruta de Almagro y recorre los valles del Aconcagua, Mapocho y Maipo. Los hombres observaron el mismo paisaje rico y fértil que Almagro, llamaron su atención las acequias que regaban las tierras de Huechuraba, Apoquindo, Tobalaba, Ñuñoa, Quilicura, Tango, Apochame, Malloco, Talagante y Melipilla.

Quienes allí habitaban tenían sembradíos de ají, frijoles, papas y maíz. Cazaban guanacos y pastoreaban llamas. Recolectaban frutos silvestres, otros alimentos y materiales en vegas y pajonales. Además daban diversos usos a las especies arbóreas presentes (boldo, peumo, quillay, algarrobo y espinillo, entre otros). Chile central era un territorio que había recibido a poblaciones indígenas provenientes de espacios cercanos y distantes, como del Norte Chico, el noroeste y el centro-oeste argentino, e incluso de la zona sur de Chile. Se habían establecido redes sociales, políticas y económicas entre las distintas poblaciones indígenas que allí habitaban. Así, los valles de Chile central no eran un espacio culturalmente homogéneo ni estático. También existían indígenas cazadores recolectores que, provenientes de la cordillera, usaban estacionalmente los valles. A lo que se suma la expansión del Tawantinsuyu o imperio Inka hacia estas regiones, que asumió expresiones específicas en Aconcagua, Mapocho, Tango, Malloco, Talagante y Maipo, tales como la implementación de tambos y centros administrativos, caminos, acequias y una nueva distribución de las tierras. Junto a la residencia de autoridades inkas venidas del Cusco, colonias de mitimaes, integradas por poblaciones ya conquistadas provenientes de más al norte, como los diaguita –entre otras– y el establecimiento de relaciones con las autoridades locales, como Michimalonko y Tanjalonko, los caciques del valle de Aconcagua y Quillota, respectivamente.

1 2 3 4